viernes, 21 de noviembre de 2014

El Bambú Japonés

El Bambú Japonés


 No es necesario ser agricultor para saber que, una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es sabido que quien cultiva la tierra, no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: crece de una vez...
  Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apropiado para personas impacientes:
  Se siembra la semilla, se la abona, y se la riega constantemente.
  Durante los primeros meses, aparentemente no sucede nada . Durante los primeros siete años, en realidad no ocurre nada, de tal manera, que un cultivador inexperto, estaría convencido de que las semillas que ha comprado son semillas infértiles.
  Sin embargo, durante el séptimo año, en sólo seis semanas, la planta de bambú crece más de treinta metros. En realidad, se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, el bambú genera un complejo sistema de raíces, que le permitirán sostener el crecimiento que va a tener después de siete años.


  Esto nos da una lección de paciencia y perseverancia, de espera y aceptación.
  Muchas veces queremos encontrar resultados rápidos y a veces abandonamos justo cuando estábamos a punto de "conquistar la meta". Nos olvidamos que conviene ser perseverantes, y esperar el momento adecuado.
  Es necesario comprender, que a veces estamos atrapados en situaciones, o etapas en nuestra vida en que pareciera que no sucede nada, y nos decaemos... Justo en esos momentos, podemos recordar el ciclo de crecimiento del bambú japonés, y no rendirnos, al no ver los resultados que esperamos, en esos momentos, algo está creciendo y madurando en nuestro interior, esperando el momento oportuno para materializarse. Si todavía no consigues lo que anhelas, no te desesperes, ten paciencia, todo tiene su razón de ser, quizá estés hechando raíces.



Fuente

viernes, 25 de enero de 2013

Oportunidad o desafió... quizás sea solo el destino.

Oportunidad o desafió... quizás sea solo el destino.

¿Qué es el destino?
Nadie lo sabe, porque el destino es el futuro y el futuro nadie lo conoce y mucha gente va pensando dejarse llevar por lo que les depare, pero según lo que acabamos de pensar es como ir a la deriva; otras personas creen en la suerte u otras supersticiones es normal respetar su pensamiento, pero no es mejor forjar el destino uno mismo si uno  mismo, suena fácil no digo que lo sea pero recuerdan aquellas épocas cuando estábamos pequeños y nos dejaban una tarea y lo llegábamos a realizarla solos, la enorme satisfacción de haberlo conseguido y con ese acto conseguir un premio o una palabra de aliento; donde quedo aquella satisfacción y ánimo de hacer las cosas, quizás nunca  nos dimos cuenta de que nuestros propios actos nos daban aquellas satisfacciones en el futuro, es normal, éramos muy chicos pero ahora tenemos que darnos cuenta que  todo aquello que nos ocurre es por nuestros propios actos, nuestra valentía, nuestro coraje.

Bueno en mis pocos años que tengo he logrado a conseguir grandes y cortos méritos quizás para muchos no sea así pero para mí todo aquello que sea bueno o malo, que yo haya conseguido con mis actos y esfuerzo es algo del cuales aprendo y dirán  pero lo malo también, claro, porque aprendí a jamás volverlo a cometer, regresando al tema dos cosas que aprendí fue a diferencia entre una oportunidad y un desafío pero no del destino no yo no quiero ir divagando por esta idea sino de alguien superior.
El otro día alguien que yo quiero mucho me regalo un libro y trataba sobre un profeta llamado Elías, para resumir un poco lo del libro. El era un profeta de Israel el cual comenzó a ser por así decirlo gobernado por una princesa fenicia, la cual comenzó a imponer sus creencias Politeísta sobre la creencia del Dios único y todopoderoso, Elías desde pequeño siempre tuvo visiones y toda clase de cosas por eso era un profeta, pero dentro de sus profesáis Dios le pidió desafiar a Jezabel la princesa, bueno el lo hace y es perseguido y huye de Israel quedando como un traidor, pasa un montón de peripecias y llega a un pueblo llamado Akbar el cual lo acoge y tras una serie de sucesos y un milagro que él hace aprende diferentes cosas entre ellas esta el tema que les quiero tocar. ¿Qué es una oportunidad? ¿Qué es un desafío?...comencemos por decir una cosa todo sucede porque el de arriba así desea que pase.


Un desafío es el momento en el cual tienes una situación de la cual no posees conocimientos y no sabes si tienes habilidades para poder batallar ante ella, cuantas veces no hemos tenido esto frente a nosotros, pero la pregunta que surge ahora es ¿Quién me esta desafiando?...¿el destino?...mi respuesta es Dios.




El quiere que lo desafíes, el sabe lo que hay en tu corazón pero ¿tú lo sabes?. No porque somos seres humanos tenemos miedos, dudas, desconfianzas cosas que no nos dejan avanzar en nuestras metas, sueños y misiones, pero somos nosotros quienes tenemos a Dios en nuestros corazones, y si lo tenemos ahí,  porque dudamos de lo que tenemos dentro; No estaríamos dudando también de él, no le estaríamos teniendo miedo y eso hace que no avancemos. Él quiere todo lo contrario, demostrarte su amor, pero si le huimos como sabremos que nos ama, enfrentarlo es una manera de demostrarle que queremos ser bendecidos por él, porqué todos aquellos que fueron elegidos anteriormente para  transmitir su palabra en este mundo pasaron por miles de cosas, él les ponía desafíos para que ellos se den cuenta que él quiere que lo encaren, que lo critiquen, que duden de él, para que te ganes la "oportunidad" de demostrar de lo que tienes en el corazón; Elías por ejemplo desde que llego Akbar conoció el amor pero no lo quiso aceptar, conoció la amistad pero tampoco lo valoro, conoció la desconfianza de las personas hacia él y siempre se preocupo por ello hasta por su causa la ciudad fue destruida pudiendo evitarlo si tenía el coraje de enfrentarlo y en esa destrucción perdió al amor de su vida. Dios lo había mandado ahí para que aprendiera a reconstruir, para que pueda construir porque El lo envió a perder a la persona que ama, ver sufrir a sus amigos, escuchar los gritos de la gente cuando muere, ver los cadáveres, en ese entonces el perdió su fe, perdió su amor, perdió todo cuanto sentimiento tenia, tanto así que vivir o morir era igual para él. Cuantos de nosotros en situaciones adversas hemos pensado eso, hasta que un día se puso a pensar ¿Qué hubiera pasado si el decidía enfrentar a aquel ejercito que quería destruir la ciudad cuando podía hacerlo?¿Qué hubiera pasado si él hubiera aceptado que amaba aquella mujer como nunca pensó hacerlo?¿Qué hubiera pasado si hubiera abierto sus brazos para la amistad? y si hubiese dejado de preocuparse del que dirán, si lo pensamos bien ¿No hemos pasado por esto nosotros también? .Claro que si.

Él nos ha desafiado tantas veces y todas esas veces tuvimos miedo y otros sentimientos por los cuales después nos arrepentimos pero que hizo Elías después de ponerse a pensar fue a la plaza de Akbar así destruida con cadáveres y todo en escombros, se paro y comenzó a juntar los cadáveres para incinerarlos (cosa que en tiempo era prohibido por que decían que al incinerar un cuerpo este no podía llegar al paraíso) una serie de personas que pensaban que todo estaba perdido y que su esfuerzo de él era en vano comenzaron a apoyarlo, el lo comenzó y los demás le siguieron. En menos de lo que él pensaba tenia a casi todos los sobrevivientes de la guerra apoyando en recuperar y reconstruir la ciudad, pero aquí yace el momento cumbre de su visión de lo que Dios quiso demostrarle todo este tiempo, sentado en la plaza con todos se echo y recordó todo lo que le había sucedido nuevamente y se dio cuenta que él era feliz en ese momento, pero ¿por qué? si esta vez no estaba siguiendo los designios de Dios, si ya no hacia lo que él le pedía, si lo que estaba consiguiendo era por su propia voluntad y decisión, y es que en esta vida las decisiones que tomemos nosotros nos dan libertad, sin importar el resultado pero ese momento en el que tú decides y piensas que tu decisión es la correcta te sientes libre, capaz de resolver cualquier situación, hasta que después llegan los resultados sean buenos o malos dependerán de tu estado animo y como tu afrontes ese resultado, cuando termino de analizar todas sus situaciones dio un salto y les dijo a todos a su alrededor que no importase cuánto dolor sintiesen en toda su vida, no importa todo lo que lo hayan perdido, aun están vivos y por todo eso y mucho más que ahora no tienen deben desafiarse a sí mismos y demostrar que su vida tiene una razón, y para demostrarlo le dijo a cada uno que se pusiera un nombre de lo que deseaba ser, uno de ellos se puso sabiduría, alfabeto, océano y así comenzaron a ponerse nombre de lo que deseaban ser, paso el tiempo y la ciudad ya había quedado restaurada mucho más ordenada y mejor cuidada.


Una oportunidad es una situación en la cual tú puedas sobresalir por tu conocimiento y habilidad, pero antes de esto tuviste que superar el desafío de Dios, tuviste que enfrentarlo y conseguir su bendición, pero las oportunidades son como las estrellas en el firmamento porque cuando las personas se dan cuenta que están  ahí puede que solo se vea su luz y ya no esté la estrella, pero cuando desaprovechamos una oportunidad que pasa, pues es difícil que vuelva a ocurrir una igual pero porque desaprovechamos las oportunidades si tanto esfuerzo nos ha costado, porque volvimos a tener miedo; Dios es grande y ¿Qué hace?, te pone otro desafío para que le vuelvas a demostrar nuevamente tu valía.



Cada vez que superes un desafío y tengas las oportunidades y nos las aproveches, llegara otro desafío para que tengas nuevas oportunidades; ¿Qué aprendemos aquí?  Nunca te rindas, crea tu propio destino, Dios no quiere que te encadenes a un botecito que va hacia una catarata que te lleva a la nada, él te da un barco grande con el sufrirás pero al final conseguirás pescar riquezas, no materiales sino espirituales, saber valorarte, por que amarte es amarlo a él, valorarte es valorarlo a él, confiar en ti es confiar en él, Creer en ti es creer en él, porque la santidad yace en tus acciones, por lo que uno decida hacer cada día será una buena o mala persona ante los ojos de Dios...Tú Decides Tu camino...Tú decides si quieres que Él te ame....